lunes 1 de septiembre de 2008

La involución del hombre: Poca educación, poco dinero y muchos hijos (IV)

Dejando los genes de lado y si la inteligencia se hereda o no, pienso en el factor cultural, el ambiente en el que se desarrollan las personas. Si los niños de familias numerosas nacen en ambientes de condiciones precarias y violencia, lo más lógico es que crezcan actuando de manera similar -el hombre como gran imitador- debido a que carecen de bases educativas sólidas que los hagan reflexionar o pensar en modelos distintos de vida.

Si no tienen cómo alimentarse bien, menos pensarían en continuar o si quiera empezar sus estudios. Primero lleno mi barriga, para poder vivir, luego podría pensar en llenar mi cabeza. No alimentarse bien no sólo los hace más vulnerables a enfermedades, sino que no se desempeñan adecuadamente en actividades intelectuales y por no proceder en primera instancia a la razón pueden incurrir más fácilmente en la violencia.

Siendo mujer, si crezco rodeada de mujeres criadas para tener hijos, lo más probable es que proceda de la misma manera. La religión al prohibir los métodos anticonceptivos, por ir en contra de la naturaleza, parece llevar a la procreación numerosa.
El Papa debería tener remordimientos si va a África al ver tantísimos niños muertos de hambre y personas infectadas de sida, y debería recordar que existe algo llamado condón que pudo haber evitado todo esto.

Es lógico que donde más niños nacen es donde menos educación hay y según Marian Van Court “la mayor razón para el declive en nuestro potencial genético para la inteligencia es el mayor fracaso en el control de natalidad entre las mujeres de CI bajo”[1]. Aunque no hablemos del potencial genético, quienes más procrean son quienes menos tienen cómo ofrecerle a sus hijos las condiciones básicas, sea por ignorancia sobre métodos de planificación o falta de dinero para acceder a ellos.

Un pequeño librito con estadísticas del World Bank confirmó la hipótesis obvia sobre educación y natalidad. En países como Nigeria, Mali y Burkina Faso, que presentan un analfabetismo superior al 70%, tienen el mayor número de nacimientos por mujer: de 6 a 7 hijos [2].

Fríamente se podría plantear que al menos en África subsahariana, hubo 6,6 nacimientos por mujer en 1980, en 2001 hubo una tasa de 5,1 nacimientos por mujer, la expectativa de vida en estos países es de 40 a 49 años, y en Nigeria por cada mil niños menores de 5 años mueren 265, en Malí 231 y en Burkina Faso 197, por lo tanto no contribuirían significativamente a la superpoblación, pero esto contribuye al crecimiento de la población que vive en condiciones pésimas y ni siquiera puede satisfacer sus necesidades mínimas como alimentación y salud.

No sólo sucede en África subsahariana donde entre mil mujeres de edades entre 15 y 19 años, 138 dieron a luz en 2002; también hay cifras elevadas en el sur de Asia, donde fueron 105 los nacimientos por cada mil mujeres entre esas edades, en América Latina y el Caribe fueron 72 y en países con economías de ingresos altos, sólo 23.

El analfabetismo juvenil más alto se presenta en el sur de Asia (31%) y en África subsahariana (22%). La mortalidad infantil en países de ingresos económicos altos en 2001, fue de 5 de cada mil bebés nacidos vivos, y en los países de ingresos bajos, 81 de cada mil.

Las familias pequeñas se encuentran en los países desarrollados mientras que las más numerosas son más comunes en países subdesarrollados.

Las mujeres europeas tienen su primer bebé cada vez a una edad más tardía [3]. España tiene la tasa de natalidad más baja, y casi la mitad de las españolas en la actualidad, tienen su primer hijo a los 30 años o más.

Las científicas europeas tienen más probabilidades de quedarse solteras y de tener menos hijos, si es que los tienen, en comparación con las mujeres no científicas [4] y Alemania tiene una de las tasas de natalidad más bajas del mundo [5]. Según el profesor sueco de sociología Hans L. Zetterberg [6], “La población europea actual representa el 12% de la población mundial, cuando para principios del siglo pasado representaba el 27% de la mundial. Y comparándola con la población mundial en tan sólo 24 años la población africana se habrá doblado, la asiática en 37 años y la población europea será doblada hasta dentro de 266 años”[7].

La ingeniería genética puede contribuir a prevenir y tal vez curar algunas enfermedades, pero si un niño boliviano o angoleño no tiene que comer, menos tendrá para ser sometido a tratamientos médicos de alto nivel tecnológico, o incluso a tratamientos médicos convencionales.

Creo que la esterilización gratuita para personas de bajo nivel económico que ya haya tenido uno o dos hijo le costaría menos al Estado que estar velando por la salud y alimentación de niños mal nutridos, y una ley que implicara tener un condón en la billetera o en el bolso bajo pena de prisión, podría ayudar a fomentar una cultura de planificación responsable, pero para esto debería el Estado ayudar a que los precios sean accesibles a todos los estratos económicos e incluso gratuitos para los que a penas tienen que comer.

Platón no se debería quedar guardado en los libros y estudios de filosofía, pienso que tiene razón en que el Estado debería intervenir en la natalidad. Podría ser que necesitáramos un permiso para tener bebés y, así como en países árabes un hombre debe mostrar solvencia económica para casarse varias veces y tener viviendo bien a todas sus mujeres, antes de tener hijos deberían pedir certificados que demuestren el nivel económico mínimo que se requiere para no traer a sufrir al mundo un niño más.

La ‘visa’ para los hijos debería ir acompañada de pruebas de cociente intelectual o destrezas de los padres en algún campo, así, aunque no sepan de relaciones espaciales o de lógica matemática, podrían saber de música o de cocina, y de este modo le inculcarían a sus hijos al menos servir para algo en la vida y no sólo procrear como conejos.

Y para evitar que las personas tengan hijos sin visa, después de un embarazo ilegal deberían esterilizarlos obligatoriamente, al padre y a la madre, de este modo, tal vez por miedo, la gente se cuidaría más.

--
[1] http://huinkas.webpark.cz/oleada/disgenesia.htm
[2] The World Bank. Miniatlas de desarrollo global. Myriad Editions Limited. Reino Unido: 2004. Págs. 18 y 19
[3] http://www.ucm.es/info/solidarios/ccs/articulos/sociedad_civil/pocos_hijos_y_mejor_si_son_chicas.htm
http://www.elmundo.es/1998/06/07/sociedad/07N0040.html
http://www.indexnet.santillana.es/rcs2/actualidad/Bachillerato/2001-2002/21/natalidad.htm
http://europa.eu/scadplus/leg/es/cha/c10128.htm
[4] http://nextwave.universia.net/mujeres-cientificas/MC2.htm
[5] http://neorural.wordpress.com/2006/08/16/alemania-busca-un-culpable-de-la-baja-natalidad/
[6] Hans L Zetterberg: Curriculum Vitae en : http://www.zetterberg.org/Press/Personal/HLZcv.htm
[7] http://homohominilupus.wordpress.com/2005/10/31/decae-la-natalidad-en-europa-2/ citando a:
http://www.zetterberg.org/Lectures/l96a.htm

1 comentarios:

www.portaldelperiodista.blogspot.com dijo...

Fenomenal! Juan Pablo peralta, un beso
www.portaldelperiodista.blogspot.com